¿Y si resulta que es cierto que ya no queda nada medianamente inteligente que decir?
Es que estoy intentando dejar de gritar, y es lo que tiene.
sábado, 23 de mayo de 2009
viernes, 8 de mayo de 2009
sábado, 25 de abril de 2009
Te echo de menos desde el último beso, con las farolas agonizando entre el gélido abrazo del final del invierno.
Te echo tanto de menos que dedico las noches a reinventar tu voz, porque sin ti no se me cura el insomnio.
Y echo de menos, claro que sí, dormir entre tus sábanas de luz roja, sintiendo tu respiración muy cerca de mi oído y tu piel contra la mía.
Las lenguas enzarzadas en una contienda intemporal.
Vuelve. Ya hemos esperado mucho.
Te echo tanto de menos que dedico las noches a reinventar tu voz, porque sin ti no se me cura el insomnio.
Y echo de menos, claro que sí, dormir entre tus sábanas de luz roja, sintiendo tu respiración muy cerca de mi oído y tu piel contra la mía.
Las lenguas enzarzadas en una contienda intemporal.
Vuelve. Ya hemos esperado mucho.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
